Gisela. 30 años. Soltera.
Funcionaria.
Heterosexual activa.
LUNES
6:45 a.m.: He dormido mal y poco. Además he pasado frío. Odio levantarme. Casi no sé qué día es hoy,… bueno sí lo sé, de sobra lo sé pero algo dentro de mí desea fervorosamente olvidarlo. Me está saliendo un grano en la punta de la nariz y desearía apretarlo con todas mis fuerzas. No sé cómo pero me contengo.
8:00 a.m.: Durante el trayecto hacia el trabajo me he acordado del chico del sábado. Me gustaron sus ojos negros,… ¡y su culo! En cuanto llego al trabajo mi compañera Elena empieza a hablar y a hablar. Alguien debería decirle alguna vez que los lunes está insoportable. Entro al correo, leo chorradas de mis amigas y me voy al servicio.
11:00 a.m.: Elena me ha contado durante el almuerzo que se lo hizo con un inglés. Estaba con sus amigas en una discoteca y el tío, borracho, les vociferó algo mientras se tocaba el paquete. Ella se lo ligó, dice. Es de Manchester pero trabaja en España. Me duele el grano.
16:45 p.m.: He llegado a casa y sin comer nada me he quedado dormida. Me he despertado y me he dado una ducha. He puesto a hervir macarrones. Le he mandado un sms al chico del sábado.
19:45 p.m.: Todavía no me ha contestado el sms. Llamo a Elena y me cuenta que ha quedado con el inglés. Me invita a ir con ellos. No me apetece y me excuso con que tengo que ir a ver a mi madre. Pongo la tele y me trago todos los programas.
21:00 p.m.: Me he metido en un Chat y de todos los salidos que han intentado hablar conmigo sólo uno ha sido divertido. Me ha llamado mi madre, le he dicho que estaba bien y que mañana iré a verla. He cenado una ensalada y me he comido un pastel de manzana. He vuelto a mirar el móvil pero no había ningún mensaje.
22:30 p.m.: He visto la peli que me dejó Elena. Me voy a acostar. Tengo sueño. Miro por última vez el móvil y no hay mensajes. Imagino que me masturbaré antes de dormir.
MARTES
6:50 a.m.: He dormido como los osos. Me he levantado con energía. El grano sigue evolucionando y al reflejarse en el espejo parece que se haya extendido por toda mi cara. Iré a la farmacia a comprarme algo.
8:30 a.m.: Elena me cuenta que ha dormido en casa del inglés. Aunque por la cara que lleva a mí me da que dormir dormir no ha dormido. Se le ve contenta. Echo de menos un polvo y pienso en el chico del sábado y sus preciosos ojos negros.
15:30 p.m.: Voy a casa a ver a mi madre. Comeré allí. He quedado a las ocho con Elena y su novio el inglés para tomar unas cervezas.
17:25 p.m.: El farmacéutico me ha dado Gelidina. En cuanto llego a casa me embadurno el grano.
19:10 p.m.: Me arreglo un poquito. Disimulo el grano con algo de maquillaje y me voy al bar donde he quedado con Elena.
22:30 p.m.: Lo he pasado bien con el inglés y Elena. Aunque he bebido demasiado. El inglés habla muy bien el español. Me ha sorprendido, es bastante guapo. Pienso en el grano. El alcohol no es bueno para el grano. Llego a casa y me meto en el servicio. Me como un yogurt y me voy a la cama.
MIÉRCOLES
7:00 a.m.: Me ha costado levantarme muchísimo. El grano parece que se ha detenido en el mismo estado de ayer. Me echo otra vez Gelidina.
9:00 a.m.: Elena me cuenta que el inglés tiene un amigo y que podríamos quedar los cuatro. Le digo que ya veré. Hemos decidido, por si otro día me apetece, que ella le diga al inglés que se le ha olvidado decírmelo. Entro al correo y leo las chorradas de mis amigas. Una de ellas me envía la foto de un negro “vestido” con un mono de fontanero. El negro tiene un “aparato” extremadamente enorme. Noto que el grano se excita también.
13:20 p.m.: Recibo un sms. Me pongo nerviosa por la ilusión, pero al abrirlo veo que no es del chico del sábado sino de XXX, el tío coñazo y pelma de la empresa de mensajería. No le contesto. Si al menos fuera gracioso. Creo que tengo un poder especial para atraer pelmas.
15:30 p.m.: Voy otra vez a comer con mi madre. Me suelta el rollo de siempre: te veo más delgada, eso es que no comes, seguro que te pasas el día en el trabajo comiendo cochinerías y luego no tienes hambre, mira qué cara llevas, estás pálida como la pared, etc. No le hago caso.
20:40 p.m.: Me he quedado toda la tarde en casa de mi madre. Hacía tiempo que no pasaba tanto tiempo allí.
23:20 p.m.: He visto una peli alquilada del videoclub. ¿Deberían ahora llamarse deuvedeclubs? Voy al servicio antes de acostarme. Me pongo Gelidina en el grano. No tengo mucho sueño. Miro el móvil y me dan ganas de mandarle otro sms al chico del sábado. Al final desisto. Creo que me masturbaré antes de dormir.
JUEVES
6:40 a.m.: Odio levantarme. Aunque he dormido bien noto el cansancio en mi cuerpo como si fuera aceite pegajoso. El grano sigue ahí. Pero no me duele y parece más seco.
8:45 a.m.: He llegado tarde al trabajo. Resulta que en la parada del metro un tío se había tirado a las vías. Me han dicho que era un yonqui que solía pasarse el día entero pidiendo en el metro. Alguna vez lo había visto ofreciéndome pañuelos de papel. No me daba miedo el chico. Pobre.
12:32 p.m.: Elena quiere que salga con ella esta noche. Hoy no va a quedar con el inglés. Le digo que sí. A las nueve pasará por mi casa. Recibo un sms. Lo abro y SORPRESA. Es el chico del sábado. Aunque simplemente me dice: no he podido responderte antes. Espero que la semana vaya bien. ¡Sólo eso! Ni siquiera se despide con “un beso”. Nada. Me dan ganas de gritar. Le echo las culpas al grano. Me voy al servicio y me lo miro. Cambio de opinión respecto al amigo del inglés y le digo a Elena que le diga al inglés de quedar los cuatro. Que se joda el chico del sábado.
15:40 p.m.: He pasado por el videoclub (insito, debería llamarse deuvedeclub) y he devuelto la peli. Llego a casa y me preparo unos spaghetti.
19:04 p.m.: He dormido la siesta. He tenido pesadillas con el suicida del metro. Se me acercaba a ofrecerme pañuelos de papel. Y cuando yo los cogía, los pañuelos se convertían en vísceras. Me he despertado sudando. Me he dado una ducha y me he puesto Gelidina en el grano.
21:02 p.m.: Me he arreglado un poquito. Me he maquillado para ocultar el grano. Elena es puntual, como siempre. La adoro en ese sentido. Me siento radiante.
23:50 p.m.: Llego a casa. Empapada por la lluvia. Lo he pasado muy bien. Nos hemos reído mucho. Nos comimos una hamburguesa en el McDonalds y nos fuimos de bares. Había mucho ambiente y en XXXX conocimos a unos chicos muy simpáticos. El rubito me gustó, estaba muy bien y creo que congeniamos. Cuando salimos de allí empezaba a llover. Nos llevaron a casa. Primero dejamos a Elena y luego me dejaron a mí. El rubito estaba sentado junto a mí, hablamos de un montón de cosas y me hubiera gustado besarle antes de bajar del coche. Me meto al servicio pensando en el rubito. Me desmaquillo, pongo Gelidina en el grano y me voy a la cama.
VIERNES
6:40 a.m.: Me levanto alegre. Es viernes. He dormido de un tirón. Voy al servicio. El grano está prácticamente seco. Aun así, me pongo Gelidina. Sigue lloviendo.
8:20 a.m.: Elena y yo hablamos de lo bien que lo pasamos ayer. A ella no le gustó ninguno, me dice. Está con el inglés que no mea. Leo el correo y una amiga envía un email contándonos que se va divorciar. Vaya, sólo llevaba dos años casada.
13:28 p.m.: Elena ya ha quedado con el inglés y su amigo. A las nueve pasarán a recogerme. Nos iremos a cenar y después a tomar algo. Reconozco que me he puesto algo nerviosa. Nunca he tenido una cita a ciegas. Sigue lloviendo.
15:30 p.m.: Llego a casa. Pongo a hervir macarrones. Me los como y me echo a dormir un ratito.
17:38 p.m.: Me meto a la ducha. El grano parece que haya desaparecido. Me depilo las axilas, la parte interior de los muslos y rasuro los pelillos púbicos. Aunque me lleva tiempo hacerlo me encanta dedicárselo con esta agitación emocional. Pongo música y decido minuciosamente la ropa que voy a llevar esta noche.
21:01 p.m.: Estoy esperando desde hace diez minutos a que llamen al timbre. Suena mi móvil y es el chico del sábado. ¿Lo cojo o no lo cojo? Decido que no. Llaman por el interfono. Es Elena y los ingleses. Ha parado de llover.
00:50 a.m.: El amigo del inglés de Elena no me cae mal. Pero es demasiado mayor para mí. Hemos ido a cenar a un italiano. Creo que tendré que dejar de comer pasta alguna semana. Hemos ido de bares. De aquí para allá. Volvimos a XXXX pero no estaban los chicos tan simpáticos de ayer, ni el rubito. Salimos de allí y fuimos a otros bares. Me he encontrado con XXX, el chico de la empresa de mensajería. ¡Qué pelma, por Dios! Menos mal que el amigo del inglés de Elena estaba junto a mí.
04:40 a.m.: Fuimos a la discoteca donde Elena y el inglés se conocieron. Tomamos taponazos de todo tipo. Recibí un sms del chico del sábado. Estaba en el mismo bar donde nos conocimos. Le mandé un sms diciéndole que estaba con unos amigos. El amigo del inglés de Elena intuye que no va a conseguir nada conmigo e intenta ligar con otras. Elena va bastante alegre y me vuelvo sola a casa en taxi.
05:20 a.m.: Me he desmaquillado. Me voy a la cama y me cuesta dormir. Le mando un sms al chico del sábado. Le digo que acabo de llegar a casa. Me contesta preguntándome dónde vivo. Le confieso que estoy muy cansada. No recibo respuesta.
SÁBADO
11:15 a.m.: Me despierto y me quedo en la cama. Me masturbo pensando en el rubito del bar XXXX. He desayunado como hacía tiempo. Me doy una ducha y llamo a Elena. No me contesta.
13:40 p.m.: He comprado la prensa y he paseado por el parque. Hace un día espléndido. Me he encontrado con el rubito en el FNAC. Compraba música. Nos hemos ido a tomar cañas, nos hemos reído muchísimo y después me ha acompañado a casa. Creo que congeniamos demasiado. Le he invitado, si quería, a comer en casa y ha accedido. Prepararé macarrones. Dice que le encanta la pasta.
16:23 p.m.: Hemos comido conversando y riéndonos mucho. Me gusta el rubito. Quiere fregar y le obligo a que se quede quieto y sentado. Recojo la mesa y me siento junto a él. Vemos una peli de la tele y zapeamos durante los anuncios. Le suelto, sin importarme lo que pueda pensar, que voy a ponerme cómoda. Entro a mi habitación y salgo a los pocos minutos con un pantalón corto y una camiseta de tirantes. Debajo no llevo nada.
19:30 p.m.: El rubito es gay. O eso me ha dicho. Intenté besarle y accedió. Pero meticulosamente me comentó que le gustaban los hombres. Y que lo sentía mucho porque yo le gustaba bastante, pero como amiga, claro. Ya no hablamos tanto a partir de ahí. Y tanto él como yo estuvimos todo el tiempo pensando en lo ocurrido.
20:20 p.m.: Me llama Elena. Le cuento con todo detalle lo ocurrido. Se ríe y me río con ella. Me dice de salir las dos solas. Que el inglés ya no le gusta tanto. Bebe mucho y es un poco guarro. Quedamos a las nueve y media. Esta vez paso yo por su casa.
23:50 p.m.: Pasé a recoger a Elena y nos fuimos de cañas. Cenamos las tapas que nos pusieron mientras bebíamos. Luego fuimos al bar donde conocí al chico el sábado pasado. Estaba allí. Ligaba con alguna chica. Pero en cuanto me vio se acercó. Sus ojos negros seguían tan brillantes como la semana anterior. Nos tomamos taponazos y nos reímos de cierta gente. Me besó profundamente y mojé las bragas. Me hubiese ido con él en ese momento, pero Elena estaba junto a mí. Es mi compañera y mi mejor amiga.
03:15 a.m.: Llevamos a Elena a su casa. En el coche del chico de los ojos negros. La ayudé a desnudarse y la tuvimos que acostar porque estaba totalmente borracha. Fuimos después a mi casa. En el ascensor nos besamos y nos metimos mano. Estaba deseando encerrarme en la cama con él.
DOMINGO
10:30 a.m.: Me he despertado. Sola en la cama. El chico de los ojos negros se había ido. Ha escrito una nota diciendo que me llamaría. La cama todavía olía a él. A sexo y a tabaco. Me levanto y me voy a la ducha.
13:28 p.m.: Voy al parque a leer la prensa. Me encuentro con el rubito. Nos tomamos unas cañas y otra vez vuelvo a invitarle a comer. De nuevo accede. La verdad es que congeniamos mucho. Esta vez prepararé spaghetti.
16:20 p.m.: Vemos la peli de la tele y zapeamos durante los anuncios. Parece un dèjá vu del día de ayer. Vuelvo a ponerme cómoda. Aunque esta vez no me quito las bragas ni el sujetador. Hablamos de sus relaciones. Me dice que no tiene pareja y que en realidad está definiéndose. Me encanta esa palabra y resuena en mi cabeza como un conjuro para romper su hechizo. Esta es mi oportunidad, pienso… y actúo. Le beso.
21:45 p.m.: He pasado la tarde con el rubito. Hicimos el amor y nos hemos divertido viendo las tonterías de los programas de la tele. Se marchó sobre las ocho. Me quedé tumbada en el sofá. Agotada pero contenta. No me ha llamado el chico de los ojos negros. Creo que ya no me gusta tanto. Llamo a Elena para averiguar cómo se encuentra. Le cuento lo del rubito. Me llama descarada y nos reímos.
23:00 p.m.: Voy al servicio. El grano ha desaparecido por completo. Me meto en la cama y pienso en el rubito. Recibo un sms. No lo abro. Mañana veré de qué se trata. No tengo ni pizca de sueño pero apago la luz y me duermo.
jueves, 29 de noviembre de 2007
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